El hospital ha implementado un innovador protocolo de monitoreo ambiental que incluye sensores avanzados para medir la calidad del aire en tiempo real en todas las áreas clínicas. Este sistema permitirá identificar variaciones en los niveles de partículas en suspensión y gases para garantizar un entorno óptimo para pacientes y profesionales.
El proyecto, liderado por el Departamento de Ingeniería Biomédica, busca ser un modelo de referencia para otros hospitales en la región. Los primeros informes de prueba estarán disponibles en el próximo trimestre.